Fanatismo

Cuando un argentino juega muy bien al futbol es porque es argentino, si un brasilero baila bien es porque es brasilero, si las pizzas te salen buenísimas es tu herencia italiana, si sos avaro es porque sos judío, y si un asiático es malo en matemáticas, debe esta fallado.

Lo que destaca de una persona, no es transferible por ósmosis a los que comparten la misma nacionalidad.

Es ilógico atribuirle a una persona aptitudes de otros porque viven cerca, es una especie de hurto culturalmente aceptado, adosarse a uno mismo o a un grupo de personas, características de una sola persona que ha logrado superar a la media en algún área. Ejemplos: creerse mejor filósofo por ser alemán, mejor karateca por ser japonés, mejor persona por ser cristiano. Ni todos los alemanes se guardan en tu intelecto, ni todo Japón asiste tus patadas, ni Jesús es una especie de pastilla que te tomas y te cura los defectos.

Es común referirse al budismo, al taoísmo, a Confucio, a las diversas prácticas marciales y la medicina ancestral china como “sabiduría china”. Es innegable el valor y el aporte de sabios como Lao Zi y Confucio, la riqueza marcial del Kung Fu, y demás cosas increíbles que salieron de China, pero al llamar “sabiduría china” a cualquier cosa admirable que salga de tal país, ya es caer en un fanatismo infantil. También están los que desmerecen a China, lo ven como el país donde comen perro y te sirven de plato gourmet un gatito que acaban de quemar vivo con un soplete, donde la violencia contra la mujer es moneda corriente y pegarle a los niños en el colegio es normal, y un largo etc que de “sabio” no tiene nada. Todo país, tiene sus cosas buenas y sus vergüenzas, entonces me pregunto : ¿Qué le pasa al tipo que llama “sabiduría china” a el Tao Te King? ¿No debería llamarlo sabiduría taoísta, y admirar a su autor? Cuándo alguien lee Borges desde otro país ¿ Se refiere a sus palabras como “sabiduría argentina”? Sabemos que no, porque no juntamos los suficientes genios literarios para que se genera esta confusión entre una persona y una nacionalidad. La pregunta es ¿Eso lo hace a Borges mas groso, o nos hace a los argentinos menos sabios? ¿Nos hace algo de hecho? ¿A qué viene esta inclinación por admirar o defenestrar a los millones de habitantes de un país, según el dato que se nos antoje admirar o detestar? Cuando un asiático hace algo notablemente bien, desmerecen su propio esfuerzo y atribuyen sus actos a esa idea de “sabiduría china”.

Para hacer una analogía simple, supongamos que de la casa del vecino sale un genio, y de la casa de otro vecino salen 4, es lógico inferir que en la segunda casa habrá algo que facilita la genialidad de alguna manera, pero es una falacia suponer que en esa segunda casa TODO sea mejor o mas admirable, bien podría suceder que en la casa de los 4 genios también existen 8 psicopatas, y muy ridículo seria pasar a estos últimos por alto porque los 4 genios nos caen tan bien.

Ocurre lo mismo con Japón y los fanáticos del anime, el visual kei, y algunos practicantes de artes marciales japonesas, se olvidan que del mismo lugar de donde sale tanta sabiduría y cosas tiernas como los chibis, hacen una masacre anual de delfines, y los viejos compran bombachas que fueron usadas por adolescentes.

Pasa a nivel personal, mucha gente tiene una mala experiencia con un tipo de persona, digamos con un ruso (por nombrar algo) , y de ahí en mas, su opinión de Rusia y todos los rusos pasa a ser negativa. Que incoherencia ¿no?.

Pasa con la Iglesia, que como institución ha generado las mayores atrocidades vividas por el ser humano, las guerras santas, la inquisición, la cantidad ridícula de pedófilos entre sus tropas, y un largo etc, la gente perdona y deja pasar todo eso, porque eligieron aferrarse a los aspectos que a ellos les gustan de tal empresa de la fé. ¿Y entonces como ejerceré mi cristiandad? Vaya a ser buena persona, no tiene que ir a ninguna institución para eso, ir a rezar a la iglesia no es mas que expresar la necesidad de que se sepa que “Soy buena persona! Miren todos que bueno soy!”, no tiene que pagarle a nadie para hablar con Dios, no necesita mas que su consciencia para encarar cualquier camino espiritual.

Pasa con las celebridades de todas las áreas, con las instituciones, los países, las familias, el vecino, uno mismo… por comodidad moral, ideológica, por una elección gastronómica, por seguir la corriente y no tener que pensar e imponerse, por nada… por flojos… la gente se cuelga de alguna de las características a elección e inmediatamente le surge la necesidad de levantar una bandera, de llevar una etiqueta, de pertenecer a algún grupo, y entonces una vez elegida esa única cosa que les agrada, pasan a justificar todo lo malo, para evitar esa incomodidad de tomar la realidad como de hecho es: NADA ES GENIAL %100, NI NADA ES MALO %100. Y cuanto mas se conoce sobre alguien, algo o algún lugar, mas nos alejaremos del fanatismo, y seremos mas objetivos antes de emitir una opinión, positiva o negativa.

No me resulta un elogio cuando alguien alude a mi cuarto vasco para expresar su admiración por actitud contestataria, eso le suma méritos a una bandera y le resta a mi intelecto, a mi madre, a mi entorno, mis luchas personales, y todo lo que de hecho sí está involucrado en lo que como resultado, es mi actitud contestataria.

Un juicio de valor emitido desde el fanatismo no tiene valor alguno, y es uno de los virus sociales mas ensañados. Hace que la gente se lastime en todos los niveles, que tomemos decisiones erradas, que veamos alucinaciones en el espejo y por la ventana. Hay que erradicar el fanatismo en todas las áreas, es el motivador número 1 de las guerras, los odios, es una de las cegueras mas perniciosas del ser humano. Y no hay un fanatismo bueno, la admiración y el respeto son buenos, pero hacer un pedestal muy alto basándose en una visión recortada de la realidad, eventualmente se derrumba, y ahí van un sin fin de patologías, porque odiar, envidiar y demás, son también una especie de fanatismo. Hacer de algo o alguien el centro de nuestras emociones, para bien o para mal, es fanatismo. (Si alguien los odia alégrense, tienen fans).

Cuando miremos a alguien, seamos realistas, no existen las personas unidimensionales, algo bueno tienen los hdp, y algo malo tienen los santos, si todos pudieran salir de esa ceguera, si dejáramos de “ver” solo un lado de algo, solo un acto, una característica, un rol en la sociedad; descubriríamos un mundo en cada persona, se nos complicaría odiar o hacer pedestales.

Lograr deshacerse de esta ceguera tiene efectos secundarios graves para el sistema, caerían las banderas, las fronteras, el racismo, la homofobia, la violencia… hay que ser valiente para VER de verdad, siempre será mas fácil seguir odiando a alguien por un solo acto que admitir que también tiene cosas buenas, es mas fácil sostener lo mismo durante años que levantarse un día y decir : -estaba equivocado, tengo que revisar todo denuevo.

La negación de las fronteras no supone la negación de las culturas, lo que quedaría invalidado a raíz de tener una mirada objetiva, es el afán competitivo y la ilusión de ser mejores que otros. Tampoco estoy haciendo apología de la globalización, no es eliminar todas las culturas para formar todos una (eso es plan illuminati), sino que todas las que existen sean viste objetivamente, que ninguna sea considerada mejor. Todo esto quitando salvajismos, lógicamente no apoyo ninguna acción violenta que se pretenda mantener utilizando el término de “cultura” para no ser vista como lo que en realidad es: un salvajismo (las corridas de toros por ejemplo).

Perdemos sabiduría muy valiosa a causa del fanatismo:

Jesus no fue el hombre que fue como resultado de ser cristiano.

Buda no alcanzó la iluminación poniéndole saumerios a otro iluminado.

Nadie se hizo un mejor en nada copiando desde la idolatría a nadie.

Las cosas buenas de otros deberían ser ejemplos inspiradores, y no excusas para tirarse a no hacer nada y adorarlos desde un escalón inferior.

Valoremos las cosas como son, y no como se nos antojan que sean, o como nos educaron para creer que son. Muchos de los problemas que tenemos como sociedad devienen de este tipo de visión deformada de la realidad y de la gente que nos rodea.

Soy músico, comprendo que la industria de la música depende del fanatismo para funcionar, y cualquiera diría que estoy saboteando mis actividades. Comparto mi música con el objetivo de compartir un sentir acerca del mundo o una situación, de la misma forma que escribo esto, lo hago porque a mi me hizo bien leer a otros, escuchar la música de otros, porque en el compartir un arte se generan conexiones con gente que de otra forma jamás conectarías, ¿No es eso ya lo suficientemente gratificante? ¿Porqué habríamos de arruinarlo suponiendo que el otro es un montón de cosas que a mi se me antoja imaginar? Eso sería de hecho una desvalorización, como si aquello que de hecho se comparte no alcanzara. Me pregunto ¿Porqué necesitamos que la persona, institución o empresa, que nos brinda algo que nos gusta, sea perfecta en todos sus aspectos? ¿Porqué insistimos en la perfección si nosotros no somos perfectos?

El fanatismo hace una construcción artificial de aquello que admiramos, y ese mismo acto destruye lo que de hecho es.

Es ilógico esperar que una persona que sólo existe en nuestra imaginación, total o parcialmente, se comporte según nuestros antojos y luego sentirse decepcionado cuando la realidad no cumple nuestras expectativas.

La inspiración de este post surgió luego de escuchar a una cristiana decir que los islámicos son extremistas. Estoy de acuerdo con eso, pero me llamó la atención el hecho que ella no viese a su religión como extremista también, y lo fue incluso antes que el islam y en medidas mayores, entonces me puse a pensar en que medida todos estaremos haciendo la misma vista gorda respecto a nuestros fanatismos, porque el mundo esta falto de equilibrio por todos y cada uno de nosotros.

“Del fanatismo a la barbarie hay sólo un paso” Denis Diderot

Damos para mucho más que para ser adoradores de creencias, gente, objetos, habitos, etc, comos creadores por naturaleza, aquello que admiramos es inspiración, es motivación para desarrollar lo propio, sin competir, sin idolatrar. La meta dorada que culturalmente nos imponen a desear, no debería ser alzarse sobre los demás por ser buenos en algo, debería ser compartir eso con los demás, inspirar, y asi ir creando un mundo donde la creación exista en mayor medida que la destrución.

Bueno ya, si alguien llegó hasta acá, gracias por leerme.

Aguante todo.


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